
Cuando empecé a escribir Cazar al Capricornio lo hice con la añoranza de lo que pudo haber sido y no lo permitieron, que España tuviera su propio lanzador de satélites, su propio cohete espacial.
Soy un apasionado de la astronáutica desde niño y me ilusioné como tal con este proyecto. Recuerdo como seguía cualquier pequeña noticia que salía sobre él. El proyecto se canceló por el gobierno de turno, no porque no fuera viable, sino porque dijeron...